Busco un instante, pequeño pero puro. Busco entre momentos, esos segundo de corazón infinito. La libertad con la que hoza mi ser, es más bien restringida por mis sentimientos. No me puedo liberar de esta costra que me ataja. Y quedo estampa, como figura en libro, sin posibilidad de movimientos azarosos y sin sentidos. Sigo un camino enfilado a la tristeza, no tiene rejas pero es hondo y encausado. Y no hay atajo o destino próximo que me cambie de rumbo.