El paisaje mundano esta cargado de amargura, mi amargura...esa que se refleja en cada rostro que desarticula el equilibrio visual de cualquier fotografía ocular. Atosigada de tanto pesar, la amargura calo hondo y no se va. Esta rebelde, pretende un cambio que no se observa por ningún lado. ¿Cambio morfológico quizás? no..ella quiere un cambio desde otra perspectiva, esa perspectiva que hace iluminar cielos destellando voluntad.
-pero acá no hay nada parecido- Le dije
Ella no me quiso escuchar, esta empecinada en iniciar la metamorfosis.